La relación sabor-salud en el AOVE
Por Viguera Verde 1 min de lectura
En Viguera Verde resumimos nuestra filosofía en tres palabras: aroma, sabor y salud. Y no es casualidad que vayan juntas. En un aceite de oliva virgen extra de verdad, lo que notas en boca está directamente relacionado con lo que ese aceite aporta a tu organismo.
El amargor y el picor no son defectos
Mucha gente asocia un aceite suave con un aceite «mejor». Sin embargo, en un AOVE de calidad ese ligero amargor y ese picor en la garganta son una buena señal: indican la presencia de polifenoles, los antioxidantes naturales de la aceituna. Cuanto más vivo y frutado es el aceite, más nos habla de su riqueza.
Polifenoles: el puente entre sabor y salud
Los polifenoles son compuestos naturales que la aceituna genera para protegerse, y que pasan al aceite cuando se elabora con cuidado. Son los responsables tanto de ese carácter en boca como de la estabilidad del aceite frente a la oxidación. Por eso un virgen extra rico en polifenoles sabe «a más» y se conserva mejor.
Por qué la recolección temprana marca la diferencia
Recogemos la aceituna en su punto óptimo, antes de su maduración completa, y la molturamos en frío en nuestra propia almazara. Es un aceite de producción limitada y algo más exigente de obtener, pero conserva intactos su aroma, su color y esos polifenoles que unen el placer de un buen sabor con el cuidado de tu alimentación.
La próxima vez que un aceite te «pique» un poco en la garganta, sonríe: es el oro verde diciéndote que está vivo.