BUENO POR NUESTROS VALORES

LOS ACEITES DE VIGUERA VERDE SON AROMA, SABOR Y SALUD,
GRACIAS A SUS CUALIDADES ÚNICAS

UNA ESENCIA HEREDADA

COMPROMISO CON EL LUGAR

Somos descendientes de generaciones de cultivadores de olivos de Huelva (Andalucía, España), que dedicaban al aceite obtenido principalmente para autoconsumo o venta para el consumo por la zona cercana, al igual que la mayoría de las familias de la región. Recogemos y actualizamos esta herencia desarrollando una explotación moderna de cultivo ecológico, donde preservamos el entorno natural y social, recuperamos el sabor, olor y color que siempre tuvo el aceite en el pasado y lo ofrecemos en un producto de muy alta calidad.

UNA ESENCIA TRANSMITIDA

COMPROMISO CON EL CLIENTE

Hemos rescatado la tradición de cuidar nuestros olivos y adaptar nuestro estilo de vida para disfrutar del aire libre, aprender de la naturaleza y alimentarnos con sus frutos, de excelente calidad y propiedades para la salud. Queremos compartir con nuestros clientes el momento de volver a conectar con nuestra naturaleza, y por esto decidimos liberar el valor existente en una comarca poco conocida.

Conscientes del pequeño gran tesoro que tienen entre sus manos, decidimos poner todos los conocimientos adquiridos en nuestras experiencias profesionales y académicas al servicio de una:

    MISIÓN
    Elaborar uno de los mejores aceites del mundo

    VISIÓN
    Asegurar la conservación de los valores naturales y culturales del lugar con un desarrollo sostenible

    VALORES
    Responsabilidad, Trabajo, Paciencia, Excelencia

Sólo nos ocupamos del fruto de nuestra finca, para asegurar el máximo control de calidad del aceite que ofrecemos. Por este motivo, la cantidad disponible del aceite Viguera Verde es limitada.

LA ECOLOGÍA COMO
GARANTÍA DE CALIDAD
Y SOSTENIBILIDAD

El desarrollo humano ligado a la
conservación del medio natural y cultural

LUGAR

Jerjes incendió toda la Acrópolis de Atenas, dentro de la cual se hallaba el olivo centenario de Atenea, que quedó calcinado. Sin embargo, cuando los atenienses entraron a la ciudad arrasada, del olivo ya había crecido un codo.

Relato del mito de Atenea y la fundación de Atenas (siglo V a.C.)


Desde inicios del siglo XX, la finca San Antonio ha tenido una historia de tradición y respeto al olivar. Allí existió una hacienda donde nuestros antecesores vivían y trabajaban ligados a la tierra.

Con el estallido de la Guerra civil española (1936-1939), la hacienda fue incendiada y destruida, y aquellos hombres tuvieron que abandonar la finca.

En los años 80, comenzamos a rescatar el espíritu de nuestros antecesores, dando pasos hacia la recuperación de la finca. Queríamos recuperar el poso de aquellos que volcaban en el campo el amor por su fruto, hombres que escuchaban el susurro de la naturaleza como fuente de una sabiduría natural que hoy se está perdiendo.

En los años 2000 dimos un nuevo paso hacia el cultivo ecológico, y a partir del 2010, hacia una producción propia y autónoma de aceite virgen extra ecológico de alta calidad. Nuestra meta es obtener una producción limitada, de pequeña escala pero de gran calidad.

PAISAJE

El paraje conocido como la Viguera se forma con topografía suave y elevada en altura. Desde ella se domina tanto su campiña como su exuberante serranía.

El perfil de vegetación de la finca San Antonio se ve marcado por la sensible presencia de árboles singulares en torno a la antigua hacienda.

En los alrededores quedan vestigios de actividad humana variada: una cantera y horno de cal, donde se empleaba piedra del lugar; algunos cobertizos, donde se cobijaban enseres o animales, etc. Huellas de un compromiso entre la actividad del hombre y la admiración por la naturaleza.

Para Viguera Verde, la conservación y puesta en valor del paisaje de la Viguera, testigo de este compromiso, es un valor perenne.

MEDIO AMBIENTE

La cosecha de aceituna se obtiene con utilización óptima de los recursos naturales, el no empleo de materiales químicos y respeto al medio ambiente. En la finca se utilizan abonos orgánicos y productos naturales, se respeta la vegetación emergente y biodiversidad de la zona.

Se apuesta por la integración de la ganadería ecológica con el olivar (ovino extensivo), resultando una combinación una simbiosis exitosa.

El procesado y producción del aceite se realiza con criterios de máxima conservación de las cualidades naturales durante el procesado, y con ello, la máxima calidad del producto.

Se apuesta por el empleo de energía limpia con el uso de biodiésel (que se obtiene del propio aceite de oliva, cuando es utilizado para freir), biomasa (restos de poda y maroja) y alpeorujo (residuo de la molturación de la aceituna, que tras su secado se emplea como alimento para el ganado, y tras su procesado se utiliza como combustible). Así se cierra un ciclo virtuoso de reutilización de residuos y empleo de energía limpia.